SpaceX desvela una reserva de 18.712 BTC y se sitúa como el 8.º mayor tenedor corporativo de bitcoin

SpaceX ha sorprendido al mercado con la magnitud de su exposición a bitcoin. En su formulario S-1 presentado ante la SEC, la compañía aeroespacial declara una posición de 18.712 BTC, valorada en torno a 1.200 millones de dólares con el bitcoin cerca de los 63.000 dólares. Con esa cifra, pasa a ser el octavo mayor tenedor de bitcoin entre las empresas cotizadas. La revelación desborda lo que se estimaba hasta ahora. Arkham Intelligence, firma que monitoriza carteras on-chain, había calculado que SpaceX tenía 8.285 BTC. El dato oficial más que duplica esa estimación. Según el documento, el coste de adquisición del conjunto de la posición ronda los 661 millones de dólares, equivalente a un precio medio aproximado de 35.000 dólares por bitcoin. Con el BTC alrededor de 63.000 dólares, la ganancia latente se sitúa cerca de 540 millones. Como referencia, Tesla, también bajo la dirección de Elon Musk, mantiene 11.509 BTC. En conjunto, Musk supervisa reservas corporativas de bitcoin superiores a 30.000 BTC entre ambas compañías. La operación de salida a bolsa apuntaba a una valoración aproximada de 1,75 billones de dólares, lo que la convertiría en una de las mayores colocaciones de la historia. Tras el debut, las acciones de SpaceX avanzaron más de un 20%. Más allá del volumen, la inclusión de bitcoin en el S-1 tiene implicaciones relevantes: se trata de la mayor posición de BTC asociada a una IPO hasta la fecha, lo que añade una vía de exposición indirecta a bitcoin a través de un grupo que lidera el negocio de lanzamientos espaciales comerciales. Un análisis previo de Grayscale ya señalaba que SpaceX podía convertirse en la mayor empresa cotizada diversificada por valor de tenencias en bitcoin; los datos del folleto van en esa dirección, aunque el mercado estaba infravalorando el tamaño. No se han comunicado compras o ventas relevantes de bitcoin desde que la IPO se lanzó el 12 de junio de 2026. La diferencia entre las estimaciones de Arkham y la cifra oficial subraya las limitaciones de la analítica on-chain: las empresas pueden custodiar bitcoin mediante estructuras que no dejan huellas evidentes en la cadena, lo que sugiere que el total de reservas corporativas podría ser superior a lo que reflejan los rastreadores públicos. Para el inversor, la exposición a bitcoin queda integrada en la acción. El perfil de inversión pasa a ser híbrido: parte aeroespacial y defensa, parte cripto. Si el bitcoin sube, mejora el balance; si cae un 30%, el accionista asume ese impacto además de la evolución del negocio de lanzamientos. Un riesgo a vigilar es la concentración de decisiones. Musk influye en la estrategia de tesorería en bitcoin tanto de Tesla como de SpaceX. Un cambio de postura personal sobre el activo o una presión regulatoria sobre cualquiera de las dos compañías podría provocar ajustes simultáneos en ambas posiciones.