Corea del Sur prepara una ley para incorporar las criptomonedas como activos del Estado
Resumen del mercado generado por IA
El propuesto Acta Básica Nacional de Activos de Corea del Sur clasificaría las criptomonedas como activos propiedad del Estado e introduciría supervisión específica por activo, lo que señala la aceptación institucional de los activos digitales dentro de las finanzas públicas. El avance paralelo de un Acta Básica de Activos Digitales y el desarrollo de una CBDC refuerzan la claridad regulatoria para los mercados privados y las stablecoins. La agenda legislativa reduce la incertidumbre política y puede mejorar la estructura del mercado doméstico, apoyando el apetito por el riesgo en los principales criptoactivos a corto plazo.
Nivel de impacto
● Media
Activos afectados
BTC/USDT+2.20%
Ideas de IA · BTC/USDTIdeas de IA
▲ Alcista
Haz trading ahora
⚠️ Las ideas generadas por IA se basan en contenido de noticias y se proporcionan solo con fines informativos. No constituyen asesoramiento de inversión ni representan los puntos de vista de BingX. Invertir implica riesgos. Opera de forma responsable.
Corea del Sur avanza en una reforma legal para que el Gobierno pueda gestionar criptomonedas como parte de los activos de titularidad pública. La iniciativa busca actualizar el sistema de administración patrimonial del país, diseñado originalmente para una economía basada en bienes inmuebles, ante el creciente peso de los activos digitales.
El Ministerio de Finanzas y Economía presentó el plan en la sesión principal de política celebrada el miércoles en la Casa Azul presidencial. Según explicó, impulsará la Ley Básica de Activos Nacionales (National Asset Basic Act) para sustituir el marco vigente, apoyado en la State Property Act, promulgada en 1950, cuando el patrimonio estatal se concentraba en terrenos y edificios. Con el paso del tiempo, la cartera de activos del sector público se ha diversificado, lo que ha reducido la utilidad del esquema actual.
El borrador contempla reconocer formalmente los activos virtuales y la propiedad intelectual como categorías de activos estatales. También prevé criterios de gestión diferenciados por tipo de activo, en lugar de aplicar un único enfoque a todas las tenencias. El ministerio plantea, además, un giro en la filosofía de gestión: pasar de la mera conservación o enajenación a la creación de valor y a un uso más eficiente de los activos del Estado.
Las autoridades señalan que la nueva Ley Básica de Activos Nacionales daría cobertura legal a un abanico más amplio de activos públicos, incluidas las criptomonedas, la propiedad intelectual y otras clases emergentes. Con prácticas de gestión específicas, el Gobierno pretende reforzar la supervisión y elevar el valor a largo plazo del patrimonio público, otorgando a las agencias mayor flexibilidad para administrar activos con características distintas.
El proyecto se enmarca en la agenda económica para el segundo semestre de 2026. En la reunión del Consejo de Estado del lunes, el Ministerio de Finanzas y Economía reafirmó su apuesta por ampliar la economía blockchain y de activos digitales. Aunque la inteligencia artificial se mantiene como prioridad, el Ejecutivo considera que el desarrollo de blockchain también será clave para el crecimiento.
Dentro de esa estrategia, el Gobierno quiere acelerar el proyecto de moneda digital de banco central (CBDC). En paralelo, los legisladores seguirán trabajando en la Ley Básica de Activos Digitales (Digital Asset Basic Act), una norma específica para criptomonedas y stablecoins. Esta ley busca fijar estándares legales más claros para las empresas del sector y establecer un marco regulatorio propio para las stablecoins a medida que se extiende su uso en los mercados financieros.
En conjunto, la Ley Básica de Activos Nacionales y la Ley Básica de Activos Digitales reflejan el enfoque de Seúl para ordenar las finanzas digitales: integrar las criptomonedas en la gestión patrimonial del Estado y, al mismo tiempo, definir reglas más precisas para el mercado privado. Con ello, el Gobierno pretende modernizar la infraestructura financiera y sentar las bases de un ecosistema blockchain más estructurado.