Corea del Sur integra los valores tokenizados en la modernización de su mercado de capitales

La Comisión de Servicios Financieros de Corea del Sur (FSC) ha decidido encajar los valores tokenizados dentro de un programa nacional más amplio de modernización de la infraestructura del mercado de capitales. El supervisor explicó que coordina las reformas con otros ministerios y con los operadores del mercado, con la idea de tratar los token securities como una pieza del rediseño del sistema de liquidación y de la conectividad del mercado, y no como un proyecto aislado. El martes, la FSC puso en marcha una reunión de revisión de infraestructura del mercado de capitales para alinear el trabajo normativo con los planes operativos. Aun así, el desarrollo específico de los valores tokenizados seguirá canalizándose a través de un consejo público-privado independiente, cuyos resultados se incorporarán después a la hoja de ruta general. Claves - La FSC impulsa los valores tokenizados dentro de una reforma integral del mercado, que incluye acortar los plazos de liquidación y ampliar el horario de negociación. - La Asamblea Nacional ya ha aprobado cambios legislativos que reconocen los registros distribuidos basados en blockchain como registros de valores, lo que habilita la emisión y la transferencia de valores tokenizados. - La FSC prevé publicar alrededor de julio las normas de desarrollo y las directrices principales. El marco entraría en vigor en febrero de 2027. - La infraestructura operativa se prevé lista a finales de 2026 e incluye un sistema del Korea Securities Depository (KSD) para liquidar determinadas operaciones extrabursátiles en acciones no cotizadas y productos de inversión fraccionada. - Las entidades deberán vigilar cómo se articula el nuevo marco con las obligaciones vigentes de protección del inversor e integridad de mercado. La revisión de infraestructura incorpora los valores tokenizados La decisión de la FSC de integrarlos en la reforma general apunta a alinear los activos digitales con la "fontanería" tradicional del mercado. A efectos prácticos, esto es relevante para el cumplimiento normativo y la preparación operativa: la tokenización de la emisión y la transferencia suele exigir integración con registros de valores, procesos de liquidación, modelos de custodia y trazabilidad de auditoría. Según la FSC, la iniciativa incluye una hoja de ruta para acortar el ciclo de liquidación de valores, con un objetivo de finalización en octubre. También contempla el desarrollo de un sistema del KSD para gestionar la liquidación de operaciones extrabursátiles que involucren acciones no cotizadas y productos de inversión fraccionada. El calendario del regulador sitúa ese sistema a finales de 2026, antes de la fecha de arranque del régimen de valores tokenizados. El vicepresidente de la FSC, Kwon Daeyoung, enmarcó el plan dentro de cuatro prioridades: confianza, protección del accionista, innovación y acceso al mercado. Este enfoque sugiere que el regulador buscará salvaguardas que mantengan la protección del inversor mientras habilita la adopción tecnológica, en lugar de tratar la tokenización como un mero experimento. Base legislativa y despliegue previsto en 2027 El programa de valores tokenizados es anterior a esta revisión de infraestructura. En enero, la Asamblea Nacional aprobó enmiendas que reconocen los registros distribuidos basados en blockchain como registros de valores válidos. Los cambios también permiten la emisión y la circulación de valores tokenizados, aportando la base jurídica para construir normas de implementación e infraestructura de soporte. De acuerdo con la FSC, el marco entraría en vigor en febrero de 2027, condicionado a que se completen las normas de desarrollo y los componentes operativos necesarios. El organismo apunta a julio para la publicación de los borradores de regulación subordinada y directrices, tras los trabajos del consejo público-privado. Las últimas comunicaciones del supervisor recalcan que los detalles de aplicación siguen en fase de desarrollo y se formalizarán mediante consultas adicionales y elaboración normativa, no de forma inmediata tras la aprobación de la ley. Para las entidades reguladas, el periodo entre la habilitación legislativa y la entrada en vigor de reglas operativas concretas es crítico: se necesita claridad sobre el registro, la validación y la conciliación con los registros tradicionales, los requisitos de divulgación y protección del inversor, y cómo deberán funcionar los controles de cumplimiento en un entorno de libro mayor distribuido. Integración con KSD y desarrollo de plataformas para custodia basada en blockchain La planificación de infraestructura es un pilar del enfoque de la FSC. El regulador identifica la capacidad de liquidación a través del KSD como un hito previo a febrero de 2027. El sistema descrito pretende dar soporte a la liquidación de operaciones extrabursátiles en acciones no cotizadas y productos de inversión fraccionada. En paralelo, Samsung SDS comunicó en mayo que se adjudicó un contrato para construir una plataforma de gestión de valores tokenizados. Según la información citada en las comunicaciones vinculadas a la iniciativa, la plataforma conectaría el sistema existente del KSD de cuentas de valores electrónicos con datos basados en blockchain. Samsung SDS afirmó que su objetivo es completar la plataforma en febrero de 2027, en línea con el lanzamiento previsto del marco regulatorio. La FSC también indicó que los planes detallados sobre valores tokenizados seguirán debatiéndose en el consejo público-privado antes de integrarse en la revisión general de infraestructura. Esta secuencia apunta a una coordinación entre la normativa de "activos digitales" y la agenda de modernización, con el objetivo de evitar estándares paralelos que compliquen la implantación. En términos de gobernanza, la integración de datos en blockchain con la infraestructura consolidada del depositario y de cuentas puede influir en cómo se diseñan la auditabilidad, los controles de integridad de datos y los procesos de conciliación, elementos centrales para la supervisión de cumplimiento y la confianza del inversor. Implicaciones regulatorias: protección del inversor, controles de cumplimiento y dimensión transfronteriza Aunque la FSC avanza con un calendario estructurado, persisten cuestiones relevantes para el cumplimiento y la preparación institucional. Las enmiendas que habilitan registros en blockchain y la emisión tokenizada abren el camino, pero las entidades deberán entender cómo se trasladarán a la práctica las exigencias de protección del inversor y de "confianza" en sistemas distribuidos. También será clave cómo interactúan los valores tokenizados con reglas ya vigentes sobre custodia, firmeza de la liquidación, restricciones de transferencia, divulgación y gobierno corporativo. La tokenización puede introducir riesgos operativos adicionales, como la integridad del dato y el control de accesos, que requieren controles equiparables a los de la infraestructura tradicional. La actividad transfronteriza añade complejidad. Integrar los valores tokenizados en la infraestructura doméstica no elimina las diferencias con otras jurisdicciones que aplican marcos distintos. Para firmas con presencia internacional, los programas de cumplimiento deberán mapear convergencias y divergencias entre regímenes. En Europa, por ejemplo, MiCA regula determinadas actividades con criptoactivos, pero su encaje con valores tokenizados depende de la clasificación del producto. En Estados Unidos, el tratamiento regulatorio de valores tokenizados ha dependido históricamente del análisis de derecho de valores y de la postura de enforcement. Perspectiva final La FSC parece apostar por un modelo integrado: introducir los valores tokenizados al mismo tiempo que moderniza la liquidación y promueve reformas de acceso al mercado. Los próximos hitos serán la publicación en torno a julio de las normas de desarrollo y directrices del consejo público-privado, y la entrada en vigor prevista para febrero de 2027. El foco del mercado estará en cómo el reconocimiento legal de los registros basados en blockchain se traduce en estándares operativos exigibles para custodia, liquidación, protección del inversor y auditabilidad.