El Nasdaq Composite cae un 2,21% por la venta masiva en tecnológicas ante dudas de valoración
El Nasdaq Composite cerró el 23 de junio con una caída del 2,21%, equivalente a 579,56 puntos, hasta 25.587,04. En la misma sesión, el S&P 500 retrocedió un 1,44% y terminó en 7.365,47. El Dow Jones Industrial Average apenas cedió un 0,09%, reflejando que el ajuste se concentró en el segmento tecnológico.
Los semiconductores lideraron las pérdidas. El Philadelphia Semiconductor Index se desplomó un 7,9% en la jornada. El sector de Tecnología de la Información del S&P 500 bajó un 3,7%, lastrando al índice general mientras otras áreas del mercado se mantuvieron relativamente estables.
En el frente macro, el mercado descuenta ya una probabilidad del 85% de al menos una subida de tipos por parte de la Reserva Federal, frente al 60% de la semana anterior. El rápido cambio de expectativas ayuda a explicar la intensidad del movimiento bajista.
Las criptomonedas acompañaron el giro de las tecnológicas. Bitcoin cayó un 2,5% hasta 62.300 dólares. Ether bajó más de un 4% hasta 1.650 dólares. En el conjunto de altcoins, las liquidaciones alcanzaron 717 millones de dólares en una sola sesión.
La caída no se interpreta como un episodio aislado. El 5 de junio, el Nasdaq perdió un 4,18% con presión similar procedente del sector de semiconductores. Dos ventas relevantes lideradas por tecnología en un intervalo de unas tres semanas apuntan a un patrón más que a una corrección puntual.
Para los inversores, el dato clave es el salto de la probabilidad de subida de tipos del 60% al 85% en una semana. Unos tipos más altos reducen el valor presente de los flujos futuros, lo que suele penalizar más a las compañías cuyo precio descansa en beneficios esperados a largo plazo. La caída del 7,9% en un día del índice de semiconductores refleja ese reajuste de valoraciones en tiempo real.
El volumen de 717 millones de dólares en liquidaciones de altcoins también merece seguimiento. Estos episodios suelen expulsar posiciones con alto apalancamiento y pueden aportar una estabilización temporal al desaparecer ventas forzadas. A la vez, si los precios rompen niveles técnicos relevantes, pueden desencadenar nuevas liquidaciones en cadena por llamadas de margen.