Warren Buffett respalda a Kevin Warsh, el elegido de Trump para presidir la Fed

Kevin Warsh, nominado por Donald Trump el 30 de enero de 2026 y que juró el cargo el 22 de mayo de 2026, ya ha empezado a reorientar el enfoque de la Reserva Federal en materia de inflación y comunicación sobre la trayectoria de la política monetaria. Warsh no es un recién llegado al banco central. Fue gobernador de la Fed durante la crisis financiera de 2008 y anteriormente trabajó como ejecutivo en Morgan Stanley. Su nominación formal se remitió al Senado el 4 de marzo de 2026 y, para los estándares de Washington, el proceso de confirmación avanzó con relativa rapidez. A finales de mayo asumió la presidencia, relevando a Jerome Powell. En su primera comparecencia ante el Congreso, el 14 de julio de 2026, delineó una política de "tolerancia cero" con la inflación elevada. También dejó entrever que podría haber margen para tipos más altos si persisten las presiones sobre los precios. El mercado captó el mensaje: durante esa intervención, los operadores llegaron a descontar aproximadamente un 52% de probabilidad de una subida de tipos en septiembre de 2026. Más allá de su sesgo restrictivo frente a la inflación, Warsh ha apuntado a un giro de mayor calado en el funcionamiento de la Fed. Ha defendido lo que algunos describen como un "cambio de régimen", con reformas sobre cómo se gestiona el balance del banco central y hasta qué punto se apoya en una orientación futura guiada por los datos. También se ha mostrado abierto a la idea de que las mejoras de productividad, especialmente las impulsadas por la inteligencia artificial, podrían reducir estructuralmente los tipos de interés con el tiempo. Sus primeras intervenciones internacionales en julio reforzaron ese perfil reformista. Para los inversores en criptoactivos, el mensaje es relevante. Bitcoin y otros activos digitales se dispararon en 2020 y 2021 al calor de tipos cercanos a cero y de inyecciones de liquidez sin precedentes. Cuando los tipos empezaron a subir en 2022, el mercado cripto se desplomó. Que en la primera comparecencia de Warsh ya se estuviera valorando una probabilidad cercana al "cara o cruz" de una subida en septiembre ilustra lo rápido que puede cambiar el sentimiento.