La Fed mantiene los tipos y refuerza su foco en la inflación; las criptomonedas corrigen

La Reserva Federal llegó a su reunión del 17 de junio con un objetivo principal: aclarar el rumbo de la política monetaria. El presidente, Kevin Warsh, dejó un mensaje inequívoco y el mercado cripto lo recibió con ventas. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mantuvo sin cambios el tipo de los fondos federales en el rango del 3,5% al 3,75%, en una decisión unánime. La clave estuvo en las nuevas previsiones: la Fed elevó su estimación de inflación PCE para 2026 al 3,6% y situó la inflación subyacente en el 3,3%. La mediana de la trayectoria esperada de tipos apunta ahora al 3,8% a final de año. Warsh, que asumió el cargo el 22 de mayo y llegaba con fama de halcón, no moderó ese perfil en su primer FOMC. Reiteró la "estabilidad de precios" como mandato prioritario, un enfoque que deja poco espacio a un giro más favorable al crecimiento, justo lo que parte del mercado esperaba. El contexto previo era de inflación en desaceleración: los precios al consumo se habían enfriado hasta el 0%–1%. En otro escenario, ese dato podría haber abierto la puerta a una relajación. Warsh la cerró. Las proyecciones de la Fed contemplan un crecimiento del PIB real del 2,2% en 2026 y una tasa de paro estabilizándose en torno al 4,3%. El organismo citó los precios de la energía y las disrupciones en las cadenas de suministro como factores que siguen presionando al alza, lo que ayuda a explicar la revisión al alza de las previsiones pese a la suavidad de las lecturas más recientes. El mercado cripto acusó el golpe. Bitcoin retrocedió entre un 2% y un 4% tras el anuncio y se movió en un rango de 63.850 a 64.400 dólares. Ethereum cayó en torno a un 2,5%–3,5% en el mismo periodo. A ello se suma un matiz específico de Warsh. Mantiene inversiones personales en activos digitales, un hecho que llamó la atención cuando se anunció su nombramiento. Algunos observadores interpretaron que esa exposición podría traducirse en una postura más amigable con las criptomonedas. Su estreno como presidente sugiere lo contrario: parece trazar una línea nítida entre su cartera personal y el mandato institucional. De cara a las próximas semanas, la variable decisiva es si el 0%–1% de inflación a corto plazo es un suelo o un bache puntual. Si la inflación se mantiene en niveles similares, se reduce la presión para sostener tipos tan elevados. Pero la previsión revisada de la Fed (PCE del 3,6% para el conjunto del año) indica que el comité no da por hecho que esa debilidad vaya a durar. En este entorno, los inversores suelen vigilar dos referencias. La primera, cómo se comportan los próximos dos datos de inflación PCE frente al 3,6% proyectado. La segunda, si Warsh introduce señales de flexibilidad en sus declaraciones públicas antes de la siguiente reunión del FOMC.