La Fed mantiene tipos, pero abre la puerta a una subida en 2026 en el estreno de Kevin Warsh
La Reserva Federal dejó los tipos sin cambios el 17 de junio por cuarta reunión consecutiva. El foco, no obstante, se desplazó a lo que puede venir: cerca de la mitad de los responsables de política monetaria indicó que podría respaldar al menos una subida antes de que termine el año.
El encuentro del FOMC estuvo presidido por primera vez por Kevin Warsh, designado por el presidente Donald Trump y confirmado en mayo de 2026. Su mensaje marcó un giro de estilo frente a Jerome Powell: menos orientación anticipada y menos señales detalladas sobre el rumbo de los tipos, a cambio de una comunicación más abierta y con mayor margen de interpretación.
En paralelo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya había planteado públicamente la posibilidad de una única subida "para pisar el freno", presentada como un ajuste acotado y quirúrgico, no como el inicio de un ciclo agresivo de endurecimiento. Que el Tesoro avale en público un escenario de subida de tipos no es habitual y sugiere coordinación, o al menos alineamiento, con la Casa Blanca en un momento en que la inflación sigue mostrando resistencia, impulsada por el encarecimiento de la energía y otras presiones macroeconómicas.
El mercado cripto reaccionó de inmediato. Tras el comunicado del FOMC, bitcoin se negociaba en torno a los 64.500 dólares, con un movimiento a la baja que refleja el reajuste hacia una política monetaria potencialmente más restrictiva. Unos tipos más altos tienden a fortalecer el dólar y elevan el coste de oportunidad de mantener activos sin rendimiento como bitcoin. En el ciclo de subidas de 2022 y 2023, la criptomoneda llegó a caer desde casi 69.000 dólares hasta por debajo de 16.000.
Aunque el tipo de referencia sigue sin cambios y el lenguaje de Bessent apunta a una intervención puntual, el mercado ha reordenado expectativas: de "los tipos van a bajar" a "los tipos podrían subir". Con menos guía por parte de la Fed, aumenta la incertidumbre. Cabe esperar mayor volatilidad alrededor de cada reunión del FOMC, cada intervención pública y cada dato que pueda influir en las decisiones.
El ajuste también afecta al conjunto de DeFi. Un entorno de tipos al alza reduce el atractivo de un ecosistema que depende del apalancamiento y del capital barato para sostener rentabilidades, especialmente cuando los tipos libres de riesgo ganan peso.