Una vulnerabilidad en los monederos Coldcard permite robar 1.367 BTC valorados en 89 millones de dólares

Resumen del mercado generado por IA
Un fallo de larga data en la entropía del firmware de Coldcard permitió a atacantes drenar ~1.367 BTC (~89M$) de más de 4.500 direcciones, poniendo de relieve el riesgo operativo y de custodia en torno a las carteras de hardware de autocustodia. Aunque Coinkite lanzó parches rápidos, los usuarios afectados deben migrar a nuevas semillas, lo que deja incertidumbre a corto plazo sobre los fondos comprometidos. El incidente puede presionar la confianza del mercado y aumentar el escrutinio de las prácticas de seguridad de las carteras en todo el ecosistema de Bitcoin.
Nivel de impacto
● Alto
Activos afectados
BTC/USDT+0.78%
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Una vulnerabilidad en los monederos hardware Coldcard ha provocado el robo de unos 1.367 BTC, valorados en torno a 89 millones de dólares, sustraídos de más de 4.500 direcciones desde que comenzaron ataques coordinados el 30 de julio. El fallo llevaba presente de forma discreta en el firmware desde marzo de 2021 y reducía de forma drástica la aleatoriedad usada para generar las semillas del monedero, hasta el punto de permitir a los atacantes descifrarlas con el tiempo. Qué falló en el firmware de Coldcard Al configurar un monedero hardware, el dispositivo crea una "seed" o semilla, la clave maestra que da acceso a todos los bitcoin asociados. Esa semilla debe ser verdaderamente aleatoria. El estándar del sector suele asumir 128 bits de entropía, una magnitud que hace inviable adivinar la semilla por fuerza bruta incluso con recursos masivos. Según la información publicada, la versión 4.0.1 del firmware de Coldcard, lanzada en marzo de 2021 por el fabricante canadiense Coinkite, introdujo un error durante una reescritura relevante del código. En lugar de 128 bits de entropía, los dispositivos afectados —en concreto los modelos Mk2 y Mk3— generaban semillas con alrededor de 72 bits. Esa diferencia no es marginal: cada bit menos reduce a la mitad el número de combinaciones posibles. Perder 56 bits implica recortar el espacio de búsqueda en un factor de aproximadamente 72 cuatrillones, un salto que convierte un riesgo teórico en uno explotable. Ataque y respuesta Los ataques coordinados para aprovechar esta debilidad comenzaron el 30 de julio de 2026. En cuestión de días, se drenaron cerca de 1.367 BTC desde monederos cuyas semillas se habían creado con versiones vulnerables del firmware; en ese momento, el botín se estimaba en unos 89 millones de dólares. La rapidez con la que se vaciaron fondos en más de 4.500 direcciones apunta a una preparación previa, con alta probabilidad de que los atacantes hubieran precomputado semillas vulnerables antes de ejecutar las sustracciones en serie. Coinkite publicó firmware corregido el 31 de julio, un día después de que los ataques se hicieran evidentes. Las actualizaciones llegaron como versión 5.6.0 para los dispositivos Mk4 y Mk5, versión 1.5.0Q para el modelo Q y versión 4.2.0 para el Mk3. Actualizar el firmware no basta por sí solo. Quienes generaron su semilla en versiones vulnerables deben migrar a una semilla completamente nueva, ya que la anterior sigue comprometida con independencia del software que ejecute el dispositivo tras el parche. No se vieron afectados los usuarios que generaron su semilla mediante al menos 50 tiradas independientes de dados justos, ni quienes crearon semillas con versiones anteriores a la 4.0.1. El problema se limitaba al código de generación de entropía introducido en la reescritura de 2021. El debate sobre el código abierto Zach Herbert, CEO de Foundation Devices —fabricante del monedero Passport y competidor directo de Coldcard—, señaló que la naturaleza open source del código de monederos de Bitcoin fue clave para detectar el fallo y reaccionar con rapidez. Su tesis: cuando el firmware es auditable públicamente, las vulnerabilidades se encuentran antes, los parches se revisan con mayor rigor y el ecosistema se beneficia de una supervisión colectiva. A su juicio, un firmware propietario habría dificultado tanto el hallazgo como la corrección. Este caso refuerza el argumento de que las bases de código transparentes aceleran la respuesta ante incidentes: el fallo permaneció en firmware de producción durante más de cinco años antes de ser explotado, y el parche se publicó en un plazo de un día desde que el ataque se hizo visible. Qué deben hacer los usuarios Para quienes sigan usando dispositivos Coldcard con semillas generadas después de marzo de 2021, los pasos son claros: actualizar el firmware de inmediato y, sobre todo, crear una nueva semilla y migrar los fondos. Aplicar el parche sin cambiar la semilla mantiene el riesgo de fondo. Los usuarios que generaron la semilla con al menos 50 tiradas independientes de dados no dependieron del generador interno de números aleatorios del dispositivo y no están afectados.