El consejero delegado de Amazon, Andy Jassy, limita el acceso extranjero a herramientas de IA ante nuevas exigencias de soberanía

El consejero delegado de Amazon, Andy Jassy, ha trasladado información que ha desembocado en la suspensión del acceso desde el extranjero a las herramientas de IA de la compañía. El movimiento supone un endurecimiento relevante en la gestión de quién puede utilizar sus capacidades más avanzadas. AWS viene desplegando lo que denomina medidas de "soberanía de IA". En una entrada de blog, la empresa subrayó que los controles verificables sobre el acceso a los datos no dependen solo de la ubicación, sino también del cumplimiento por parte de los usuarios y de las condiciones operativas. En este contexto, el lanzamiento previsto de la European Sovereign Cloud de AWS busca atender de forma específica a entidades reguladas que requieren control independiente de sus datos. Organismos públicos, instituciones financieras y organizaciones sanitarias en Europa han presionado para contar con este tipo de infraestructura, y Amazon está respondiendo. El acuerdo Business Solutions Agreement de Amazon incorporó una Agent Policy que obliga a los agentes de IA automatizados a identificarse y a cumplir las políticas de AWS. Cualquier bot de IA que interactúe con los sistemas de Amazon debe declararse explícitamente como no humano y ajustarse a las normas del servicio. La apuesta de Jassy por la IA también implica costes. En un mensaje a los empleados del 17 de junio de 2025, afirmó que las innovaciones en IA generarían mejoras de eficiencia lo suficientemente significativas como para reducir las necesidades de plantilla en el conjunto de la compañía. Amazon también ha comprometido un volumen elevado de capital para el desarrollo de IA. La empresa ha prometido hasta 50.000 millones de dólares vinculados con OpenAI, con el objetivo de situar a AWS como un mercado central de herramientas y servicios de IA. Para los inversores, las empresas y administraciones dispuestas a pagar precios premium por infraestructura de IA suelen ser las mismas que exigen controles de soberanía. Contratistas de defensa, agencias de inteligencia, reguladores financieros y sistemas sanitarios buscan garantías de que sus cargas de trabajo de IA no serán accesibles a actores extranjeros. El mercado debería vigilar cómo las políticas de soberanía de AWS afectan a la composición de sus ingresos cloud en los próximos trimestres. Si los contratos de alta seguridad con gobiernos y grandes corporaciones crecen más rápido que el negocio cloud comercial general, se reforzaría la estrategia de Jassy y podría respaldar una valoración con prima de AWS frente a sus competidores.