Ethereum cae por debajo de 1.800 dólares tras el recorte de Standard Chartered a 4.000 dólares para 2026 y una venta de 10.000 ETH de FG Nexus

El ecosistema de capa 2 de Ethereum vuelve a estar bajo la lupa tras el cierre de Zero Network el mes pasado, el último episodio en una cadena de rollups con dificultades. Varias voces del sector sostienen que el mercado se dirige a una fase de consolidación de cadenas de propósito general, más que a un colapso generalizado. La actividad sigue muy concentrada: Base y Arbitrum reúnen más del 80% del valor total bloqueado (TVL) de DeFi en capa 2. En cambio, redes más pequeñas como Linea, World Chain, Starknet y Mantle registran caídas en los depósitos puenteados durante los últimos seis meses, lo que ha llevado a Vitalik Buterin a pedir una revisión de la hoja de ruta de escalabilidad a largo plazo. En el plano macro, Standard Chartered recortó un 47% su objetivo para el precio de ether en 2026, hasta 4.000 dólares, desde los 7.500 dólares previos, y mantuvo sin cambios su previsión de 40.000 dólares para 2030. El banco enmarcó el ajuste como un reinicio cíclico, no como una tesis invalidada, y también rebajó su objetivo de bitcoin para finales de 2026 a 100.000 dólares dentro de una revisión de precios a nivel global. Geoff Kendrick, responsable global de investigación de activos digitales, defendió la visión de largo plazo: el número de transacciones y el TVL medido en términos de ETH se mantienen cerca de máximos históricos, aunque el token cotiza aproximadamente un 65% por debajo del pico de agosto de 2025 (4.946 dólares). En el frente corporativo, una billetera vinculada a la firma de tesorería FG Nexus, cotizada en bolsa, movió otros 10.000 ether el miércoles, valorados en torno a 17,8 millones de dólares a precios actuales. El envío prolonga una serie de desinversiones con la que la compañía, listada en Nasdaq, ya ha vendido más de 21.000 ETH por unos 55 millones de dólares. FG Nexus acumuló 50.770 ETH entre agosto y septiembre de 2025 a un precio medio de 3.860 dólares, una posición que llegó a valorarse cerca de 196 millones de dólares. Con el ether en torno a 1.765 dólares, esas tenencias caen aproximadamente un 54% frente al coste, lo que implica minusvalías latentes superiores a 100 millones de dólares. Las acciones de FG Nexus bajaron un 13,4% en el premarket tras la divulgación. También crecen las apuestas alcistas de largo recorrido. Tom Lee, presidente de Bitmine, planteó en la conferencia Proof of Talk en París un objetivo de 250.000 dólares para ether, defendiendo un potencial de 50x impulsado por flujos de pagos ligados a IA y por una toma de control de la validación de la red por parte de empresas. A ese precio, la capitalización de Ethereum superaría los 30 billones de dólares, por encima del mercado de Treasuries de EE. UU. Lee señaló que empresas cotizadas y gobiernos controlan en conjunto más del 7% del suministro en circulación, mientras que la participación de la Ethereum Foundation se habría reducido a alrededor del 0,1%. El suministro circulante se sitúa en 121,75 millones de ETH y crece un 0,82% anual después de que la actualización Dencun redujera la quema de comisiones a unas 29.000 ETH al año. La demanda institucional, no obstante, se muestra dividida. El minero cotizado BitMine, descrito como el mayor tenedor público de ether con más de 5,4 millones de ETH, añadió recientemente aproximadamente 52 millones de dólares en el activo y anunció planes para emitir acciones preferentes con dividendo para ampliar sus herramientas de financiación de tesorería. La brecha entre acumuladores como BitMine y vendedores como FG Nexus está marcando cada vez más el relato de las tesorerías corporativas en altcoins. Analistas apuntan a que los compradores se apoyan en tesis de larga duración ligadas a la actividad on-chain y al rendimiento por staking, mientras que los vendedores forzados deshacen posiciones abiertas cerca de los máximos del ciclo de 2025 para gestionar caídas en el mercado de acciones. En paralelo, el reajuste de la capa 2 está empujando a varios rollups relevantes a abandonar el enfoque de propósito general para centrarse en verticales como pagos, stablecoins y activos tokenizados. Ben Fisch, cofundador de Espresso Systems, sostuvo que allí donde un contrato inteligente puede ejecutarse en una cadena existente, una capa 2 también podría hacerlo, lo que sugiere que la contracción responde a un exceso de productos similares más que a una caída estructural de la demanda de rollups. El giro coincide con el renovado énfasis de Buterin en el escalado específico por aplicación y con una migración de liquidez DeFi que ha beneficiado a las dos redes dominantes, dejando a las cadenas de nicho sin usuarios ni capital. En el mercado, ETH cotiza a 1.782,09 dólares, con una caída del 1,78% en 24 horas y una tendencia bajista definida. El RSI en 18,5 se mantiene en zona de sobreventa profunda, lo que eleva la probabilidad de un rebote técnico a corto plazo, aunque el MACD sigue siendo bajista y coherente con la estructura vigente. El soporte inmediato está en 1.770,37 dólares, con niveles inferiores en 1.718,77 y 1.667,91. Las resistencias se sitúan en 1.825,90, 1.893,39 y 2.002,87. Recuperar 1.825,90 con volumen debilitaría el sesgo bajista, mientras que un cierre diario por debajo de 1.718,77 invalidaría la hipótesis de rebote por sobreventa y abriría el camino hacia la zona de 1.667 dólares.